Son tantas cosas malas pasadas, que ya uno se vuelve inmune a cualquier sentimiento, ya sea amor u odio, felicidad o tristeza, tu cara no reacciona ya a nada, te has convertido en un bloque de hielo.Pero sabes que en el fondo no es así, es todo una apariencia, una coraza...todo sea para evitar que te hagan daño otra vez. Pero...hay veces que tienes que dejarte ese miedo y saltar a la piscina. A veces merece la pena mojarse.
El truco, el truco es olvidarte del pasado, de cualquier mala experiencia y entender que no todo en esta vida es malo, que no siempre las cosas salen mal. Así que descongélate y disfruta de la vida!